Clint

Clint, hacia una lavandería circular y sostenible

Clint es un proyecto que nace de la colaboración entre Girbau y Elisava, para promover el desarrollo profesional de los jóvenes a través de proyectos y encargos reales que permitan ofrecer oportunidades laborales.

En el proyecto Clint los objetivos más relevantes son los siguientes:

  • Concienciar sobre la necesidad de pensar en clave de sostenibilidad, incorporar el modelo circular y revalorar los residuos.
  • Presentar Clint como un primer paso hacia la lavandería circular y sostenible que transforma un residuo en un nuevo material y avanza hacia el residuo cero. El residuo toma una nueva forma y se hace visible.
  • Poner en valor, a través de Clint, la recuperación de procesos artesanales para llegar a soluciones muy cuidadas de transformación de un residuo textil, invisible y desatendido, en nuevas aplicaciones materiales.
  • Evidenciar la necesidad urgente del sector de la lavandería para recoger datos y crear métricas para parametrizar las soluciones de futuro.

El origen de Clint

Clint es el nombre del nuevo material versátil, útil y reciclable creado a partir de la recuperación del residuo textil sólido capturado directamente de los filtros de las máquinas secadoras (la borra) y que toma la forma de un cartón, con elevado potencial de aplicaciones en diferentes ámbitos y sectores.

Clint nace de la iniciativa impulsada por Girbau LAB, la plataforma de innovación Girbau, con los alumnos de Materiales Avanzados del Grado en Ingeniería de Diseño Industrial (GEDI) y del Programa de Estudios Simultáneos (PES) de la escuela universitaria de diseño e ingeniería Elisava.

De residuo a nuevo material, así funciona Clint

La innovación de la propuesta radica en el origen de la materia prima (residuo lavandero) , en la aplicación del material papelero con impresión artesana para nuevas finalidades, realizado con Letter Cotton, y la circularidad del modelo que permite revalorizar estos residuos textiles en nuevas aplicaciones.

La solución Clint permite convertir un residuo, hasta ahora invisible, desatendido y con un coste asociado, en un recurso con un valor añadido diferencial, escalable y sostenible

Las aplicaciones que el nuevo material Clint puede ofrecer son muy amplias y diferentes, puesto que son una alternativa innovadora ante el uso de materiales plásticos y objetos de papel o cartón que ya existen.

Más allá de estos usos, la gestión del residuo de borra mitiga también los efectos nocivos que los tejidos y sus micro-plásticos provocan en el medio, tanto acuático como aéreo.

Clint es una solución innovadora, sostenible, escalable y creativa hecho bajo un marco de colaboración, talento y transformación.