Noticias - 06/05/2020


Alfred Vernis en el Innovators Club de Girbau LAB

La innovación social implica las capacidades de las personas y las organizaciones para aprovechar, de manera más eficaz y eficiente, los elementos del territorio de forma sostenible. El modelo de economía circular es un referente para la innovación social en este sentido. La aplicación de la innovación social en el textil va muy ligada a la sostenibilidad. El profesor del Departamento de Estrategia y Dirección General de ESADE y que ha sido director académico de sostenibilidad del Grupo Inditex, Alfred Vernis, ha explicado estos conceptos en el Innovators Club de Girbau LAB en la sesión online celebrada el pasado 4 de mayo.

Vernis incidió en que, en el caso del textil, el modelo circular implica re-diseñar, hacer nuevo diseño con material reciclado para revalorizarlo y evitar residuos. También hay que pensar en nuevos servicios como modelos de negocio alrededor del textil, como por ejemplo modelos de suscripción para recibir ropa y devolverla. El invitado al Innovators Club de Girbau LAB afirmó que la sostenibilidad de las grandes empresas puede tardar mucho en llegar si no se activan nuevos modelos de negocio.

A la vez, y de acuerdo con la situación actual por la pandemia del Covid-19, se potenciarán los ecosistemas locales. Así, en el periodo post-confinamiento, las cadenas de suministro posiblemente cambiarán. Se hará un aprovisionamiento de más cerca.

Además de la sesión online, hemos podido entrevistar a Alfred Vernis más en profundidad. En la entrevista, Vernis detalla los elementos de la innovación social en el sector textil. También destaca la importancia de las personas con espíritu crítico y abierto en todo proceso de innovación.

 

Qué es la innovación social?

Una definición académica seria que la innovación social es una combinación más eficaz y eficiente de los elementos existentes en el territorio, que necesita de las capacidades de las personas y organizaciones implicadas para solucionar los retos de la misma de una manera sostenible. Con palabras más llanas, la innovación social es el resultado

del trabajo intencionado de un grupo de personas, tratando de realizar un cambio positivo actuante sobre la raíz de problemas complejos en el territorio.

 

Cómo aplicamos la innovación social en el sector del textil?

Cuando hablamos de aplicar la innovación social en el sector textil se debe vincular a la innovación en sostenibilidad. Lo podemos hacer a cuatro niveles, como en cualquier empresa: primero, a nivel de nuestra cadena de valor, “upstream” (aguas arriba con los proveedores); segundo, a nivel de los procesos internos; tercero, a nivel de focalizarse en productos y servicios sostenibles, “downstream” (aguas abajo, retail, consumidores, reciclaje, etc.); y, por último, en modelos de negocios sostenibles.

 

Cuál de los niveles de innovación social de los cuatro que mencionas ahora es más importante?

Todos son importantes, y cada empresa tendrá que ver dónde puede innovar más. A mí especialmente me interesa el cuarto nivel, el de nuevos modelos de negocios sostenibles. Por ejemplo, en el textil, modelos de suscripción de ropa (de cero a seis años), modelos de alquiler (por ropa de fiesta/ceremonias/celebraciones/…) o modelos de intercambio (por gente joven).

 

Cuál es la manera más efectiva para desarrollar la innovación en una empresa?

La innovación en cualquier empresa la hacen las personas. En esta dirección, primero necesitas personas que hagan preguntas incomodas y estén pensando todo el día en cómo la empresa puede hacer las cosas mejor y de forma más sostenible. Segundo, necesitas un equipo de expertos que conozcan muy bien el sector y estén en contacto con el grupo de innovadores/as. Y por último, estos innovadores/as y estos expertos/as tienen que trabajar en colaboración con los proveedores y otras empresas.

 

Cómo serán las máquinas de lavar ropa y cómo se lavará la ropa el 2050?

Pregunta difícil. Pero a buen seguro que ya sabemos algunas cosas sin tener una bolita de cristal.

Primero, como el agua será un bien muy escaso, por ley todas las lavadoras tendrán que estar conectadas a un sistema para recuperarla, o la propia lavadora lo incorporará. Segundo, las lavadoras de uso doméstico serán mucho más sencillas de utilizar e incorporarán sistemas muy eficientes en la utilización de energía y agua. Tercero, las lavadoras a nivel industrial y doméstico serán compartidas (laundry sharing) y las tendremos con un sistema de alquiler (laundry renting). Esto ya empieza a pasar en la industria automovilística. Cuarto, todo el material del que estén hechas las lavadoras se podrá reciclar, y durará mucho más: al ser los fabricantes los propietarios de las máquinas, les interesará cambiarlas poco, y que sean fáciles de reparar.

Sobre cómo se lavará la ropa, los/las consumidores/as estarán mucho más educados y lavarán menos y de forma más eficiente su ropa (por ejemplo, temperaturas no tan altas y no tan a menudo). Si avanzamos hacia espacios para vivir de uso compartido, habrá muchas lavadoras compartidas en los espacios. Además, la ropa estará mejor hecha, durará más, habrá que lavarla menos. Y, por último, lavaremos menos porque no deberemos ir tan abrigados: la temperatura del planeta será más alta y, por lo tanto, necesitaremos menos ropa.

Creo que cualquier empresa, no importa del sector que sea, tendría que hacer un doble ejercicio: primero, pensar en como la empresa puede ayudar a allanar la curva del cambio climático y, segundo, si no conseguimos allanar la curva, cómo afectará esto a la empresa y cómo podemos seguir pensando para allanarla.

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